domingo, 25 de marzo de 2012

jode de verdad eh?



















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-que haces cuando te decepcionan?


- debes dejar de quererlos.


-es eso posible?


-no, no lo creo.




































jueves, 15 de marzo de 2012

not time for love











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Todas las veces que sonó al estrellarse contra el suelo y te tapaste los oídos.
Los trozos son tan pequeños y profundos que se clavan en los pulmones cuando mantengo abiertos los dos ojos, porque… con uno solo basta para ver lo maravilloso. Juntos ven demasiado, que nuestra historia es la que nunca pudo ser. Ya me conoces, para bien o para mal todo se reduce a una cajita. Me preguntas que es lo que quiero antes de que se me lleve el viento. Bien… quiero que inventes una maquina del tiempo y me devuelvas todo lo que deberíamos haber sido. Quiero que me cosas el pantalón y cures las heridas. Recuperar mi cumpleaños y la carta que nunca llegó. Todos los domingos por la tarde y las horas muertas bajo la manta. Las noches llorando, las páginas en blanco, las caladas de mas y los abrazos de otras personas que no consiguieron llenar el vacío. El verano, el invierno y parte de la primavera. Los capuchinos del mundo entero y el dinero que nunca gasté en nosotros. Los Te quiero que tuve que tragarme y los que nunca llegué a oír, quiero recuperarlo todo.








jueves, 8 de marzo de 2012

ink



Rodiyas flojas, parece que esta vaya a ser la última vez que siento algo así. En lo que se tarda en subir cuatro pisos me pregunto que decisiones me llevaron a estar cara a cara conmigo misma, seguramente las mismas que me llevaron hasta a ti, así que no me arrepiento. Resulta agradable sentir las agujas bailando en mi piel al son de "Some things are meant to be. Take my hand, take my whole life too. For i can´t help falling in love with you"
La tinta se cuela por cada herida que había abierta y me alivia. Respiro por última vez antes de decirme adiós.


domingo, 26 de febrero de 2012

counterclockwise

Por la noche oigo entrar al silencio, y le temo. Pienso en mí, en mi sin ti.
Estirada en la cama alzo el brazo intentando tocar el techo, y me queda tan lejos…
Tal vez ahora no lo parezca, pero hubo una época en la que podíamos detener el tiempo. 
Íbamos por delante, oyendo cada tic-tac incluso antes de que sonara, teníamos el tiempo en la palma de la mano y canturreaba el paso de las horas para nosotros, solo había un lugar en el que el contrarreloj no perdonaba. Bajo las sabanas que parecían infinitas nos escondíamos y planeábamos como contraatacar al mundo una vez más. No quisiera haber salido nunca de allí.
Estábamos locos y nos encantaba hacerlo evidente, nadie nos entendía y eso era todavía mejor. Comíamos en la cama y dormíamos en el suelo. Andábamos descalzos y nos bañábamos bajo la lluvia en pleno enero.
Pero en el mejor momento empecé a notar como se terminaba el aire y cuando me asomé entre las sabanas para respirar… la realidad me arrastró con ella y nunca volví a tocar el cielo con la punta de mis dedos.




martes, 14 de febrero de 2012

The more open you heart, go deeper into the stab

-Solo necesitamos gasolina y mucha música, la nieve ara el resto.
Con esa frase empezamos el viaje, cantando durante horas, con la calefacción a máxima potencia, haciendo rugir el motor de nuestros corazones. De vez en cuando parábamos a repostar con un beso y yo iba inmortalizando cada movimiento. Sujetabas el volante con la mano izquierda mientras que, con la otra guiabas la mía, puesta en el cambio de marchas. Podía sentir como vibraba la velocidad entre nuestras manos y me acariciabas con la yema de los dedos.
De vez en cuando hacías un gesto alzando el brazo al ritmo de U2 y luego cojias una galleta sumamente azucarada de mi regazo, algunas las partía en dos mitades y te la daba, como si de mi corazón se tratara, y te observaba masticarla…
Conforme las canciones pasaban todo se volvía blanco. Bajábamos las ventanillas y yo sacaba los brazos, respiraba el aire de la montaña nevada y me sentía águila. Por un rato bajamos y me pude estirar sobre la nieve, la sensación de frío era tan intensa… recuerdo que al levantarme me sacudiste el polvo blanco y me besaste en la nariz. A decir verdad, pasamos la mayor parte del tiempo dentro del coche, tapados con la manta y tomando te. Cualquiera pensaría que habíamos trasladado tu cama a los pirineos y esta se encontraba a 1.684 metros de altura por carreteras heladas en las que, solo estábamos nosotros  y la niebla.

lunes, 6 de febrero de 2012

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Es en ese fatídico momento en el que, sumergidos en la oscuridad y bajo un manto de plumas las manos recorren el cuerpo del otro de memoria, como si de dos ciegos se tratara. 
Los dedos se deslizan al compás de del bombeo, subiendo hasta llegar a los parpados cerrados, como si al abrirlos perdiera el efecto. Las respiraciones se sincronizan para poder inhalarse mutuamente, el aliento es el oxígeno del otro. Se devoran el alma. Te vuelves capaz de recorrer carreteras heladas en plena noche por una bocanada. Y entonces te das cuenta,  una incontrolable sensación de asfixia te oprime el pecho y solo se alivia cuando las manos se vuelven a encontrar.

Ahora tienes que aprender a respirar sola.

domingo, 29 de enero de 2012

hold breath



Ella parece coordinarse con el temporal. Se nubla, oscurece, caen cuatro gotas... es un pájaro volando bajo la lluvia, un acto suicida, pero la humedad le resulta irresistible como pocas cosas. Siente que el frío le acompaña en todo momento y canturrea canciones en otro idioma refugiada en la rama de un árbol. Cuando nace la mañana el cielo deja de llorar. Boletea hasta su ventana para verle despertar, los ojos rojos, el pelo despeinado... no ha vuelto a pegar ojo.
Le mira bajar de su castillo en las nubes, a veces se pregunta si él también se cree un pájaro. Piensa que la echa de menos, aunque en la pared solo queden restos de blue tack. En el suelo de la habitación, un libro desgastado, pisoteado, creo que no consiguió responderse ninguna de sus preguntas... Puede ver como se sienta en la butaca y empieza a acariciar las cuerdas, emitiendo una melodía temblorosa acompañada por un –turututú que solo puede oír en su cabeza. Parece que hoy tampoco saldrá de la habitación…